Reseña de Shelly GAS (LPG): una alarma para propano hecha para automatizar, no solo para hacer ruido
El Shelly GAS (LPG) es la versión para propano y butano del sensor de gas enchufable de Shelly, pensada para cocinas, casas rodantes y cualquier casa que use gas envasado. Se conecta al WiFi sin necesidad de un hub y expone por HTTP, MQTT y CoAP la concentración medida, el estado de la alarma, un autotest y un control para silenciarla, lo que lo vuelve una opción natural para Home Assistant. Con el manipulador adicional que se vende por separado, además cierra la válvula del gas cuando suena la alarma, por cable y sin depender de la nube. Los límites son los que la propia ficha técnica admite con franqueza: se alimenta de la red eléctrica sin batería de respaldo, tiene una alarma sonora de 70 dB y no tiene pantalla.
- Casas con gas envasado
- Usuarios de Home Assistant
- Fanáticos del control local
- Quienes buscan corte automático del gas
A favor
- Calibrado para propano, butano y GLP envasado
- API locales HTTP, MQTT y CoAP, sin necesidad de una cuenta en la nube
- Informa la concentración medida en ppm
- Cierra la válvula del gas con el actuador adicional
- Autotest y silenciado a distancia
- Funciona con Alexa, Google Home, SmartThings y Home Assistant
- Carcasa resistente a la llama
En contra
- Se alimenta de la red eléctrica, sin batería de respaldo
- La alarma sonora de 70 dB es más baja que las de 85 dB de la categoría
- Sin pantalla en el propio dispositivo
- El manipulador de la válvula se vende por separado
- Sin compatibilidad con Apple HomeKit ni certificación Matter
¿Para quién es el Shelly GAS (LPG)?
Este modelo está calibrado para gas licuado de petróleo (GLP): propano, butano y las mezclas envasadas que se usan para cocinar y calefaccionar. Como el GLP es más pesado que el aire y se acumula a ras del piso, se instala bajo, a unos 30 cm del suelo, justo al revés de donde va la versión CNG. Le sirve a quien cocina o calefacciona con garrafas en lugar de gas de red, y a quien quiere integrar la alarma a un sistema más amplio: funciona con Alexa, Google Home, SmartThings y Home Assistant, y usa HTTP, MQTT y CoAP de forma local, así que para ser útil no depende de una nube del fabricante.
Lo que se destaca en la ficha técnica
Tres especificaciones lo distinguen de una alarma genérica para gas envasado. Informa la concentración medida en ppm a través de la app y de la API local, en lugar de alternar entre normal y alarma, lo que permite automatizar a partir de un nivel que va en aumento y no recién cuando se cruza el umbral. Ofrece un autotest de verdad y un silenciado remoto, de modo que un detector en una casa rodante o en una construcción auxiliar se puede revisar y silenciar sin tener que ir hasta él. Y su salida jack de 11-13 V y 500 mA alimenta el manipulador Shelly Gas Add-on, de modo que una pérdida corta el suministro de gas en lugar de limitarse a avisar. La carcasa es resistente a la llama y el umbral de alarma está en el 6% del LIE (límite inferior de explosividad), muy por debajo de la concentración a la que el GLP se vuelve inflamable.
Lo que tenés que saber antes de comprar
Se enchufa a un tomacorriente y no tiene batería de respaldo, así que un corte de luz deja el ambiente sin monitoreo, algo que pesa más en una casa rodante o en un taller que en una cocina. La alarma sonora es de 70 dB a un metro, se escucha dentro del mismo ambiente pero es más baja que las unidades de 85 dB de esta categoría. El dispositivo no tiene pantalla, así que las lecturas se ven en la app o en tu plataforma de automatización. El manipulador de la válvula es un accesorio que se compra aparte. Además no es compatible con HomeKit ni tiene certificación Matter, por lo que una casa que gira en torno a Apple tiene que conectarlo a través de Home Assistant o de otra plataforma.
¿Vale la pena el Shelly GAS (LPG)?
Frente a las alarmas baratas para gas envasado con las que compite, el argumento se apoya en lo que pasa después del pitido. Una lectura de concentración cuya evolución se puede seguir, una API local que funciona sin cuenta, un autotest documentado y una vía por cable para cerrar la válvula son cosas que no se le pueden agregar después a una alarma básica. Si lo único que necesitás es una alarma sonora cerca de la cocina, este es más detector de lo que hace falta. Si además querés que ante una pérdida se corte el gas y se avise al sistema, es una de las pocas unidades de uso doméstico que hace las dos cosas.
Preguntas frecuentes
¿El Shelly GAS (LPG) detecta gas natural?
No. Esta versión está calibrada para gas licuado de petróleo. Shelly vende aparte un modelo CNG para el gas natural de red, y los dos no son intercambiables: están calibrados para gases distintos y se instalan a alturas opuestas.
¿Dónde conviene instalar un detector de GLP?
Bajo, a unos 30 cm del piso, porque el propano y el butano son más pesados que el aire y se acumulan a ras del suelo. Ubicalo cerca del artefacto o de la garrafa, pero lejos de las corrientes de aire, del vapor y de la hornalla.
¿Puede cerrar el suministro de gas de forma automática?
Sí, con el manipulador de válvula Shelly Gas Add-on, que se vende por separado. El detector acciona el actuador desde una salida jack de 11-13 V y 500 mA, y la conexión es por cable, así que no depende del WiFi ni de la nube.
¿Hace falta un hub?
No. Se conecta directamente a una red WiFi de 2,4 GHz y tiene un servidor web integrado, así que funciona con la app de Shelly o con cualquier plataforma que pueda acceder a su API local.
¿Funciona con Apple Home?
No de forma nativa. No es compatible con HomeKit ni tiene certificación Matter, así que una casa con Apple necesita un puente como Home Assistant para que aparezca en la app Casa.
¿Cuál es el umbral de alarma?
Suena al llegar al 6% del límite inferior de explosividad, una fracción pequeña de la concentración a la que el GLP se vuelve inflamable, lo que deja tiempo para ventilar el ambiente y cerrar el suministro.

